Todo se resumen en una palabra: DECEPCIÓN. Venía de correr hace un mes en 37.53 y pensaba que podía estar de nuevo por debajo de 38min. Además este año, debido a las obras de Serrano, la San Silvestre era más rápida que nunca y salí con esa intención de bajar de 38min o al menos batir mi record de la prueba (39.20, año 2008).
km 0. Muy emocionantes los momentos previos a la salida (música y video espectaculares), como cada año. Cajón de <42. Comienza a diluviar segundos antes del inicio (maldito hombre del tiempo que no daba lluvia para la hora de la carrera).
km 1. He tenido que correr sorteando a muchos de los corredores con el peligro que ello supone (el próximo año iré por la acera) y en muchas ocasiones he ido parado. 4.12. Se podría bajar algo más.
km 2. A tope para recuperar el tiempo perdido. Aprovecho la cuesta abajo y amplio zancada. 3.39. Pienso que me puedo reventar e intento poner un ritmo cómodo.
km 3-5. Llevo un ritmo cómodo entre 3.45 y 3.51. No sufro y voy con reservas suficientes para lo que queda. Llevo el globo de 38min 50m delante. Paso por Cibeles pero no veo a Angie (hay demasiada gente). Deja de llover, aunque ya estoy calado hasta arriba.
km 6. Llego a Atocha. Comienza a entrarme flato. Me aprieto en la zona del dolor y bajo ligeramente el ritmo. Me doy cuenta de que no podré bajar de 38min y me concentro en bajar de 39min.
km 7-8. No se me va el flato. Lo paso realmente mal. Se me hacen largísimos los km y eso que es cuesta abajo. Por culpa del flato me cuesta respirar. De piernas voy bien. Sé que no bajaré de 39min e intento bajar de 40min.
km 9. La subida de Vallecas me deja recuperar algo. Voy algo más cómodo que bajando, aunque todavía tengo flato. Únicamente pienso en acabar. Comienza a granizar.
km10. Sólo 1 km para terminar y dejar de sufrir con el flato. Me adelantan muchos corredores. El globo de 40min me adelantó en la recta anterior de la última cuesta, a 500m de meta. No logro bajar de 40min, 40.17. Mucha rabia (hasta el km5 pensé que bajaría de 38min y al final no pude bajar ni de 40min). No hay excusas, no me vale la lluvia, el granizo ni la fascitis plantar, lo tenía al alcance y lo dejé pasar.
Ahora a casa en metro, una ducha y para Ávila. Me comienzo a congelar. Angie me encuentra entre la muchedumbre (¡qué haría sin ella!). Ya me encuentro mejor. El próximo año volveré y haré 37 algo. Se que lo tengo en las piernas.
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Royooo!! Eres un grande. Acabo de encontrarme con esto... tío, no sabía nada de tus andaduras en la blogsfera.
ResponderEliminarTienes que narrar algún día el entrenamiento que algún día haremos... barro, hielo, reptar, etc... algo serio!!
Un fuerte abrazo,
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Pedazo de carrera Toño... tampoco sabía que tenías esto... y ahora que lo leo.. uffff.. se me pone la carne de gallina.. ERES un FENÓMENO... a pesar de todo... me gusta el final... Él próximo año... menos de 37.
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